Los seres humanos pasamos por etapas. En la juventud creemos tener todas las respuestas y sentir que la vida está resuelta. Sin embargo, con el paso del tiempo, los caminos recorridos y las experiencias vividas nos van enseñando aquello que realmente necesitamos aprender.
En mi caso, esa búsqueda comenzó desde muy pequeña. Siempre me llamó la atención el desarrollo personal, el porqué de las cosas y aquello que no lograba entender cuando sucedía. Leía libros que me inspiraban, pero durante mucho tiempo esa inspiración no se traducía en acción.
Poco a poco fui descubriéndome quien era, por medio de las vivencia, las personas y las circunstancias. Elecciones equivocadas, errores cometidos; en el camino siempre hay un ángel que Dios nos pone como auxilio, son personas que te ayudan y te animan a seguir adelante. A veces no hay nadie como ángel y eres tu mismo la motivación por dentro, incluso cuando el camino se torna incierto.
La sociedad se ha moldeado por la tecnología, las redes sociales, generando varios factores como: el económico, social en conocimiento y competitivo.
Factor económico: Estabilidad económica, vivir con un trabajo que te permita hacer todos tus hobbies y pasar tiempo con los seres que quieres. Menos tiempo de trabajo y más tiempo libre. El que tiene la posibilidad de lograrlo llega a un punto que se desarrolla de manera positiva o negativa, lo cual hace que se vuelva una persona que es ejemplo para otros o alguien especial que logró su meta y cree que puede pasar por encima de otros.
El esfuerzo mental de manera sana y las relaciones en los trabajos, crea en el ser humano un mejor desarrollo.
Factor Social-Conocimiento: El super poder de saberlo todo y querer hacerlo todo, lleva a la persona a un desgaste permanente que lo llena de stress y ansiedad a largo plazo. Creer que el saberlo todo nos coloca en la cima y se cae en una soberbia intelectual ciega, siendo la persona manipulada por las tendencias y los contenidos en las redes sociales. Solo quien tiene su identidad establecida no será fácilmente manipulable y vivirá mejor de manera emocional y social.
Factor Competitivo: El competir es natural en el ser humano, pero que sucede cuando nos sobrepasamos, llegando al punto de compararnos y subestimar a los demás. No hay una libertad interior en el ser humano, llenándolo de ira, tristeza y fatiga mental. El conocimiento personal y los valores con los principios pueden hacer en la persona una mejor percepción de su vida y entorno, sin que se someta al desgaste competitivo que la sociedad impone desde los ángulos de los comportamientos y redes sociales. ¿Cuántas veces competimos no para crecer, sino para sentirnos suficientes?
El ser humano de la era pre-digital no era necesariamente "más productivo" en términos de volumen de producción (la tecnología actual permite hacer en una hora lo que antes tomaba una semana), pero sí tenía un mejor rendimiento biológico y emocional. Su capacidad de atención era superior y su salud mental no estaba erosionada por la comparación social constante ni el bombardeo de datos
Diversos estudios recientes sugieren que la combinación de ejercicio físico regular y el uso de soportes físicos para la lectura y escritura optimiza la salud cognitiva y emocional.
Dentro de todos estos puntos cada ser humano vive de una manera totalmente diferente a la de los demás, unos lentos, otros precisos, otros rápidos. En todas estas etapas, como dice el dicho popular: "saber vivir en la época de las vacas gordas y en la época de las vacas flacas"... Seamos un poco humildes y no juzguemos a los otros por la manera en que le ha tocado vivir, hoy podemos estar en la cima y mañana tal vez estemos en una situación similar a las personas que juzgamos.
Si has tenido experiencias sobre este tema, te invito a compartir tu opinión y a compartir este post.
Bendiciones y Éxitos.


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